Peces, ¿de agua dulce o de agua salada?

Seguramente habréis oído en más de una ocasión qué ocurriría si pusiéramos un pez de agua dulce en agua salada o viceversa. Trataré de explicar de una forma breve y sencilla qué ocurre en el pez para que éste pueda vivir adaptado en un ambiente de agua dulce o salada.

¿Qué aparecieron antes los peces de agua salada o los de agua dulce?

Es probable que durante la evolución animal, el agua de mar fuese totalmente diferente a la actual en cuanto a la salinidad de ésta y a su composición salina. Hace unos 400 millones de años (Silúrico y Devónico Inferior) los principales grupos de peces, llegaron desde el océano al agua dulce, ya que en este nuevo lugar sin explorar, había gran cantidad de alimentos como insectos y otros invertebrados. Y el problema viene aquí, donde los peces se encontraron con una disminución brusca de la concentración salina en el agua. Todo ello fue un verdadero reto fisiológico y hubo la necesidad de desarrollar una regulación osmótica muy eficaz.

¿Qué diferencias fisiológicas existen entre ambos?

La superficie del cuerpo de un pez es impermeable, gracias a las escamas y a una secreción mucosa. Los peces de agua dulce tienen una serie de mecanismos para solucionar la ganancia de agua y la pérdida de sales. El agua, que inevitablemente la toman mediante la ingestión de comida, penetra por ósmosis a través de las branquias. La característica fisiológica principal, es la adaptación de su riñón al ambiente, donde poseen glomérulos renales grandes para eliminar el exceso de agua y reabsorber las sales eliminadas a través de la orina, produciendo así una orina muy diluida. Por otro lado, en las branquias, hay localizadas unas células, que están especializadas en absorber sales, sodio y cloruro, desde el agua hasta la sangre. Junto con las sales que hay presentes en los alimentos, el pez es capaz de reemplazar las sales perdidas a través de difusión.

Por otro lado, están los peces de agua salada, donde los líquidos corporales están mucho más diluidos que el agua en la que nadan, es decir, poseen una baja salinidad. Esto implica una pérdida de agua y una ganancia de sales. Para compensar esta pérdida de agua los peces la beben directamente, siendo reabsorbida en el intestino, para evitar su pérdida y eliminan el exceso de sales a través de las branquias por medio de unas células especializadas, denominadas células de cloruro. El resto de iones, magnesio y sulfato, son eliminados a través de las heces y la orina. La característica fisiológica que los diferencia de los peces de agua dulce es que poseen unos glomérulos reducidos para evitar la pérdida de agua y el gasto energético elevado y constante para mantener el desequilibrio entre los líquidos corporales y el agua marina.

Célula de cloruro

Con esto hemos abordado las características fisiológicas principales existentes entre los peces de agua dulce y salada y de cómo llevan a cabo el mantenimiento de la regulación osmótica. No tengáis miedo a comentar, corregir errores y por supuesto a difundir la ciencia.

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