Picudo rojo: una amenaza mortal

La palmera datilera (Phoenix dactylifera L.ha estado presente en la cultura de las antiguas civilizaciones que, o bien poblaron el sureste peninsular o tuvieron contacto mediante el comercio, desde los orígenes de la ciudad de Elche.

Ya en la época de los iberos (s. V-IV a.C) en el yacimiento arquológico de la Alcudia (http://www.laalcudia.ua.es/), la ciudad ibérica de Hélike (antiguo emplazamiento de la actual ciudad de Elche) y tras la romanización de ésta, pasó a denominarse Colonia Iulia Ilici Augusta (aprox. 26 a.C), estaba presente la palmera, donde sus hojas se empleaban en rituales y ceremonias de la época.  Pero, no es hasta la llegada de los musulmanes (s.VII y VIII d.C), cuando tiene lugar el origen del Palmeral de Elche en su actual emplazamiento, a 2 km del yacimiento arqueológico de la Alcudia, gracias a las técnicas agrícolas y el máximo aprovechamiento del agua, que hicieron del lugar un oasis artificial venciendo así a las condiciones hostiles y áridas del terreno.

Por ello este oasis tuvo un origen agrícola, donde además de la palmera, se cultivaba una gran variedad de árboles frutales. Y a pesar del paso del tiempo, el Palmeral ha perdurado hasta nuestro días, contando con más de 200.000 ejemplares y que siendo el mayor de Europa, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2000.

Tras esta breve explicación sobre el Palmeral de Elche pasemos a hablar en profundidad cuál es el problema que ensombrece a esta belleza paisajística, que está poniendo en jaque su existencia.

¿Cuál es esa amenaza y de donde procede?

La amenaza de 2 a 5 cm de largo que está matando día a día a las palmeras que forman parte del Palmeral histórico de Elche, es el picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus)un coleóptero de la familia de los curculiónidos, originario de las áreas tropicales de Asia y Polinesia.

Ciclo biológico del picudo rojo

La siguiente imagen muestra el ciclo biológico del mortal coleóptero, que explicaré a continuación:

Las hembras del picudo son las encargadas de depositar la puesta de los huevos sobre la corona de las palmeras. Estos huevos tardan de 3 a 4 días en eclosionar, del cual salen las larvas. Hay que destacar que en una palmera puede hallarse la friolera cifra de 500 a 1000 huevos. La larva se caracteriza por poseer unas mandíbulas muy poderosas, que ayudan a que ésta pueda penetrar por la parte alta de la palmera, directamente al tronco. Durante los 2 o 4 meses que dura este estadío, la larva va formando galerías en el interior de la palmera que pueden alcanzar el metro de longitud, llegando a construirse una gran galería ramificada en el interior. Los daños que causa la larva en la palmera se manifiestan muy tarde, por lo que es imposible salvar la palmera, ya que la gravedad de la infestación resulta en la muerte de la palmera. Los síntomas visibles de una palmera afectada son el amarilleamiento y marchitamiento de las hojas centrales y por un retorcimiento de las hojas más externas.

Llegado a este punto, he de decir que la presencia de estas palmeras muertas en Elche, están presentes a lo largo y ancho del Palmeral (como muestra la imagen inferior), que sin hacer nada para tratar de atajar la plaga, dentro de ella, la larva ha pasado al siguiente estadío de su desarrollo, la pupa, que tras un periodo de 20 a 25 días, de su interior aparecerá el ejemplar adulto listo para salir del capullo y volar libremente e infectar a otras palmeras. ¡Toda una fábrica de picudos!

Y destacar que la dejadez de estas palmeras, y con el tiempo, si una palmera está muerta, se debilita y ¿cuál es la consecuencia? su caída.

¿Cómo aparece esta plaga en Elche y por qué?

La aparición de la plaga se remonta al año 2005, en el que la ciudad experimentaba una explosión urbanística descontrolada y las zonas destinadas a su ajardinamiento se repoblaban con palmeras, aquí está el problema. Las palmeras traídas de otros países, y la nula capacidad de examinar y llevar a cabo controles fitosanitarios a esos ejemplares, fue el desencadenante de la aparición, y unido a la incapacidad política de nuestros gobernantes locales para intentar atajar y poner fin al picudo rojo, no ha hecho más que, después de ocho años, el Palmeral histórico de Elche esté afectado y que a pesar de la “falsa tranquilidad” que genera, se piense que las cosas se estén haciendo bien. ¡Ni mucho menos!

Hasta la fecha todas las técnicas utilizadas para erradicar la plaga no han servido para nada, y desde 2008 y hasta la actualidad, éste coleóptero ha sabido adaptarse bien a este ambiente, aumento su capacidad reproductiva.

¿Qué remedios existen actualmente para erradicarlo?

Al parecer la primera barrera a tener en cuenta para controlar la plaga es la colocación de trampas a un radio considerable, aproximadamente de un 1 km del punto en el que se halle la palmera infectada, para tratar de atraer al macho con feromonas sintéticas, idénticas a las de la hembra. Esta práctica debe llevarse a cabo de una forma estricta, para que todas las trampas estén operativas al 100%.

Otra práctica es la de retirar los ejemplares infectados o muertos y quemarlos, para evitar la salida de los ejemplares adultos y de lugar a su dispersión. Como habéis observado en la imagen, esas palmeras siguen ahí y como he puesto en los enlaces, se dejan que éstas caigan. Por lo que esto es un suspenso para los políticos.

Y una muy importante es la práctica de la poda. La retirada de las hojas de palmera al cortarlas liberan un sustancia, la cairomona, la cual genera una atracción sobre el insecto. Es recomendable no realizar una poda masiva y desmesurada, y retirar rápidamente esas hojas. Las fechas recomendadas son entre los meses de enero-febrero, que coinciden con el invierno, y en el que el picudo tiene un menor movimiento. Y ¿cuál es la sorpresa? pues que ni más ni menos, que la poda se realiza a partir del mes de mayo-junio. Una vez más hay que felicitar a aquellas personas que indican cuándo hay que realizar la poda, que poniendo su granito de arena, contribuyen a que ahora mismo, el picudo se esté extendiendo por el Palmeral.

En cuanto a los tratamientos fitosanitarios que se aplican, el momento adecuado va en función de la actividad del insecto, teniendo en cuenta que en los meses más fríos (diciembre, enero y febrero) prácticamente no hay vuelos de adultos y se pueden espaciar más los tratamientos. El insecto comienza su actividad en abril y sus máximos poblacionales se dan en los meses de junio y noviembre. Por otro lado existe un tratamiento biológico que evita el uso de sustancias químicas, el empleo de hongos parásitos, como el hongo Beauveria bassiana.

Para concluir y que no se haga tan extensa la entrada hay que buscar una manera que permita controlar dicha plaga, y que nuestros gobernantes se pongan de acuerdo para atajar el problema y que se dejen de tonterías. La última noticia que se sabe es que en junio de 2014 comenzará el plan de choque propuesto por la actual Corporación Municipal, aquí expuesta: http://www.elche.es/noticias/elche-presenta-el-proyecto-life-palmbioprot-contra-el-picudo-rojo-dentro-de-una-convocatoria-de-ayudas-europeas/

¿Será demasiado tarde? Por ello invito a que visiten cuanto antes este enclave paisajístico heredado de los musulmanes, ya que el Palmeral histórico está condenado, si no se actúa para controlar la plaga, a desaparecer poniendo fin a este oasis mediterráneo.

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